Bienvenido (a) ... gracias por estar aquí

Bienvenido al Centro Orientación para la 3ra. Edad. Aqui apreciarás el paso de las estaciones de tu vida, como hiciste con las estaciones del año, donde quedaron rastros indelebles. Disfruta sus huellas de amor y las del dolor -pues ambas- alegrías y penas, conviven en el peregrinar de la vida. MIRA positivamente tus años, hasta que el reloj de Dios marque su hora. Tus días están en Sus Manos. Recuerdos del ayer te angustiarán... llora, pero no entristezcas; deja que el HOY te acaricie. Es un regalo de AMOR. Oriéntate, Vive Y Ama .



Y si te preguntas ¿porqué poema en esta pagina de 3ra. edad? te diré que algunos dedican poesías y concursos sobre enfermedades y pensé, ¿porqué no poesía sobre temas expuestos? No estemos tan serios. La vejez es baile lento, hay que saberla bailar para no perder el ritmo. Si no gustas de ellas NO HAY PROBLEMA, a su izquierda lee en etiquetas y verás MUCHOS TEMAS A TU GUSTO. Piensa ¿y que seríamos sin los nietos? Adobe su vejez con la miel de un poema o melodía, eche a un lado lo que estorba y sonría con lo bueno que nos otorga. Le invito a escribir poesías al nieto o niño amado. Son parte de nuestro ser ¿porqué excluirlos ? con poemas, dolores, niños y alegrías, olfatearemos la fragancia final del otoño. Sonríe, otros no pueden sonreír ¿lo sabias?

Ahhhhh..Deja tus opiniones en el tema de tu preferencia. Escríbenos al siguiente correo... raquel.demorizi@gmail.com Ahí estaremos para ti o contactanos al

809-568 3092



Para exponer nuestros temas en otros lugares debes cumplir con nuestros términos de uso.



1.- Nuestro material no puede ser expuesto en páginas con contenido anticristiano, pornográfico, violento, nocivo, sin principios, sin moral.



2.- Cada uno de nuestros temas son de nuestra autoría, aquellos que no son dicen claramente quien es el autor o la fuente de donde fue obtenida por lo que siempre deben citarla o en otro caso solicitar el permiso de rigor para hacerlo pues si alguien se apropia la autoría podemos reportarlo.



3.- Si deseas incluir nuestros temas en tus páginas con mucho gusto los compartiremos pues nuestro mayor deseo es que los mismos sean de valor a las vidas y de positivismo en esta edad tan indeseada pero tan bella. Siempre cumpliendo con lo establecido



4- Pueden solicitarnos aprobación exponiendo el motivo por el cual deseas utilizarlo o colocarlo siempre citando la fuente y sin alterar los temas.



5- Escribe en tu correo electrónico la dirección donde estará colocado nuestro trabajo para verificar que esta siendo usado adecuadamente.



6- Si algo esta incorrecto te lo haremos saber dentro de un marco de amor y respeto.



Si te gustó recomienda este blog.







Mostrando entradas con la etiqueta abuelos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta abuelos. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de enero de 2015

No hay mejor asilo que el hogar

Nuestros abuelos igual que nosotros mantenían las esperanzas de que sus hijos cuidarían de ellos hasta el fin de sus días, pero la realidad es distinta, porque hoy en día todo se ha transformado y parece que para algunos  abuelos se ha transformado negativamente  ya que los asilos se han adueñado de este rol.

La atención y cuidados de esos centros  es muy buena, pero no es lo mismo, y es que ni la familia ni el personal no se detienen a pensar en la tristeza, añoranza, sentimientos, melancolía de estos envejecientes que tenían otra expectativa para el final de sus días, y ahora en lugar de verse rodeados de sus hijos y nietos, están rodeados de gente desconocida, uniformados,  de muebles donde no encuentran ni el mínimo recuerdo.

Un asilo no es igual que vivir con los hijos. aunque para ciertos hijos estos viejos le sirven solo de estorbo, como resultado de esto los abuelos se sumergen en profunda tristeza y depresión y por consiguiente pierden el deseo de seguir viviendo.

Tengamos presente que un cuadro similar puede acortar la vida de un envejeciente, tratemos de dar lo mejor de nosotros a quienes nos dieron lo mejor de ellos y con amor.


autora
raquel demorizi


domingo, 29 de agosto de 2010

Simplemente, no quiero cuidar nietos

Los hijos un día comienzan a tener sus propios hijos y se encuentran ante la situación que no pueden darse el lujo de quedarse a cuidarlos pues la situación económica lo impide, hay que trabajar, la carga de los gastos del hogar es mucha para la pareja y si es madre o padre soltero peor. Por lo que se ven forzados a buscar niñeras o centros de cuidados, pero las niñeras y centros son costosos, los ingresos no alcanzan entonces acuden a sus padres con un grito de ayuda, encontrándose que algunos tienen instalado un programa que dice “párate ahí, yo concluí”.
No todas están en condiciones, es ardua labor y a veces los hijos abusan en este sentido y tienen que cuidar los nietos a tiempo y fuera de tiempo. Muchas abuelas no están en condiciones físicas de seguir criando, o están cansadas de esto o simplemente no quieren hacerlo. Otras lo hacen por obligación o imposición. Aman los nietos pero de lejitos. Por otra parte encontramos abuelas encantadas en ayudar. Casi todas disfrutan sus nietos.
Las nueras, hijas, yernos e hijos no deben enojarse porque sus madres no accedan a cuidar los nietos. Si consideran que ese tiempo pasó y es hora de disfrutar del tiempo que les queda por vivir haciendo algo a favor de si mismas, eso no es malo. Muchos hijos no agradecen mínimamente el esfuerzo que las abuelas hacen por dar de si lo mejor tratándolas como cuidadoras o con indiferencia y quizás crean que es su deber, no es así, están equivocados. Algunos hijos son indiferentes no consideran si ellas pueden o no hoy, si están enfermas, opinan deben siempre estar a su disposición y sin paga. Pero como aman sus nietos lo hacen con dedicación y esmero pero el amor debe ser recompensado.
Hay abuelas que antes de los hijos casarse les tienen bien claros que los verán, darán cariñitos y bye, bye. Nada de cuidarlos ni criarlos, dicen para eso están sus padres ya yo hice mi parte. Estas abuelas la pasaron dedicadas a los suyos sin tomarlas en cuenta y cuando descubren al término de su responsabilidad que fuera de los hijos, de los suyos, del hogar hay otro mundo desean aprovechar lo que les queda y vivir. Descubren que hay tiempo de reconstruir sus vidas, tener aventuras, alcanzar propósitos y metas, y todo esto ahora es su prioridad por tanto volver a criar queda depositada en manos de quien los parió. Y eso esta muy bien.
Puede que algunas sientan temor de que si a los nietos les sucede algo en sus manos o las cosas no acontezcan como estaba previsto sean culpadas pues poseen fama de que malcrían y consienten. Entonces en este caso es preferible mantenerse al margen y lavarse las manos como Pilatos.
Finalmente las abuelas solo estamos para consentir y mimar. ¿Cómo te quedó?

LIC. RAQUEL DEMORIZI L.

NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCION PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA

domingo, 26 de abril de 2009

¿Que es una abuela?¿un abuelo?

Una abuela es aquella mujer que no tiene niños propios. Le gustan los hijos de las otras personas. Un abuelo es como una abuela, con la diferencia de que el es un hombre. Le gusta caminar con sus nietos y que ellos le hablen de pesca y de toda clase de pequeñeces.

La abuela no hace nada, excepto lo que se le presente. Es vieja, de manera que no puede jugar fuerte o correr rápido, así que basta con que nos lleve al supermercado a cabalgar en los caballitos mecánicos y siempre tendrá las monedas listas par irlas poniendo a fin de que sigan funcionando. Y si nos saca a caminar, ira lentamente pisando las hojas caídas de los árboles. Jamás la abuela dirá. "vamos, chicos andad rápido".

Por lo general, las abuelas son gordas pero siempre se las arreglan para poder atarnos los cordones de de los zapatos. Usan anteojos y ropa intima muy graciosa. Y se pueden sacar los dientes y mostrártelos. Las abuelas no son personas brillantes. Solo tienen que responder preguntas sencillas como, "abuela Dios esta casado" o "porque los perros persiguen a los gatos" .

Las abuelas siempre nos hablan en un idioma fácil no como las visitas a quienes es difícil entender. Y cuando nos leen un cuento, no protestan, ni nos recuerdan que ya lo han leído varias veces,Cada niño debería tratar de tener una abuela. Especialmente, si no tiene televisión porque ellas son las únicas entre los adultos que siempre tienen tiempo
Fuente

Escrito por una niña de 9 años de tercer grado publicado por Juanita Nelson en el Boletín de Empleados del Hospital Infantil de los Ángeles, CA
Publicado además en el libro ente la Risa y La Reflexión de Manolo Patrocinio.

Permitido compartir este tema tal y como esta, especificando su fuente y citando este blog de donde lo ha tomado. gracias

jueves, 5 de febrero de 2009

Mis nietos son mis amores


Muchos dicen que los nietos se quieren mas que los hijos, y yo me pregunto ¿caso eso puede ser cierto ya que a mis hijos los parí con dolor y amor pero a mis nietos no?  son simplemente la unión de alguien muy querido, en este caso los hijos, con alguien que a veces ni conocemos, y que con el tiempo aprendemos a amar.

Los nietos se quieren muchisisisimo, es un amor incondicional y recíproco, a veces inexplicable. Cuando recibimos la noticia de que seremos abuelos, todo en nuestro ser se emociona  igualito como si estuviéramos esperando un niño producto de nuestras propias entrañas.

Hay demasiadas razones para amar a nuestros nietos de tal manera que a veces creamos conflictos con sus padres, pues adquirimos la errada idea de que son nuestros, verdaderamente son parte de nosotros, pero no nuestros.

Nuestros hijos ya se han hecho hombres y mujeres, y estamos hambrientos de encontrar donde depositar el amor que aun permanece en nosotros, pero ya los niños no están, ahora son adultos, se marcharon del hogar, nuestra pareja quizás ha muerto y si no, normalmente creen que somos hermanos en lugar de esposos, y de repente llega la noticia, seremos abuelos. eso es grandioso, desbordamos todo el amor en esas criaturas. Por eso los amamos de esa forma. Esos angelitos llegan en el momento oportuno a llenar un vacío en nuestros corazones que estaba desfalleciendo lentamente, suministrándonos de nuevo motivación para vivir y por quien vivir.

Muchos dicen que les consentimos lo que no consentimos a los hijos;es que ahora estamos menos afanados en criar y además fatigados por los pasos de la vida transitados, nos tornamos un juguete en manos de ellos y los llenamos de abrazos, besos y ternura, en parte quizás porque estamos necesitados de ello o probablemente pasamos por alto ese importantísimo detalle con los hijos lo cual  esta ahí latente en nuestra vejez.

A ellos damos los besos que tal vez no dimos a los hijos porque pensábamos que tardarían mas en crecer y el trabajo y el trajín nos robó ese valioso momento que nunca volveríamos a tener. Ese amor es recíproco, ellos nos lamen toda la cara tratando de darnos cariñitos y besitos también, y díganme si hay alguien que no se derrita ante tal hazaña, !que nos llenen de baba es una delicia!

Nos dan los besos que nadie nos está  brindando. Es revivir la juventud haciendo que el corazón palpite vigorosamente como si fuéramos adolescentes. Con un nieto en los brazos tenemos al hijo; tenemos la juventud que se nos escapó un día no lejano.

También nos llega un amor verdadero, sin malicia e inocente que nada pide y todo da. Los nietos nos regresan a la vida por mas que discutamos con ellos y nos enojemos, pero si nos faltan volvería nuestra existencia a perder su esencia.

Pueden ver que no es que se quieren mas que a los hijos, Jamás, es que son la pastillita de motivación que necesitábamos en esta tercera o cuarta edad. A nuestra casa ahora lleno de viejos y silenciosa traen risas con sus monerías, nace una nueva ilusión para vivir que nos ha de ayudar a culminar la misma, con acción de gracias a nuestro Creador.

autora: Raquel Demorizi L.




NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA

domingo, 5 de octubre de 2008

El abuelo vuelve a criar con amor

Los envejecientes tiene una fortaleza que en ocasiones nos dejan pasmados. Cuando creemos que van a desplomarse se tornan invencibles de tal forma que superan a los jóvenes en muchas situaciones.

Los envejecientes, tanto hombres como mujeres luego de hacer concluido la enorme y grandiosa valor de parir y criar, cuando sus fuerzas están finalmente agotadas por el batallar intenso de sus vidas, están aun dispuestos para recomenzar y aun echarse encima la responsabilidad de iniciar la crianza de los nietos, de volver a doblar sus espaldas bajo el peso de sus cuerpos y en lugar de reposar en esta etapa de cansancio natural, vuelven a lavar pañales y a trasnocharse por el proceso de asumir nuevamente la responsabilidad invalorable abable de criar.

Pero lo que realmente no tiene precio es con el amor incondicional que realizan estas labores aunque sus edades les pongan limitaciones y sus dolencias les hagan la tarea mas pesada. Los envejecientes quieren sus nietos y aunque la labor les sea muy difícil y a veces tengan que privarse de su bocado alimenticio para dárselos a ellos y privarse de comprarse una ropita y aun peor sus medicinas, no les importa, porque son felices con ellos.

Esas criaturas, aunque sean malcriados y desobedientes, les dan felicidad y alegría porque así es el amor genuino, amor tolerante.

Aunque deseen llorar porque la vida se les hace poco llevadera... sonríen.
Son muy mal pagados los abuelos, no les valoramos tanta abnegación y les exigimos por encima de sus capacidades. Los tenemos sin consideracion como niñeras, se desvelan por unos niños que no son de ellos pues en cualquier momento luego que crecen, sus padres se los llevan sin importar que desgarran un corazón.

Somos regularmente muy injustos con ellos, les utilizamos cuando nos conviene y después reclamamos los derechos como padres arrancándolos de su lado cuando la tarea es menor y cuando los mismos niños nos ayudan en la casa a sobrevivir, porque ya han alcanzado la edad que en lugar de los padres servirles ellos le sirven a los padres.

Debemos de tener un corazón mas noble ante los viejitos que dan todo por sus nietos y no interrumpir ese lazo de tanto amor que los une bajo toda tormenta. Lazo de amor que les imparte nueva vida.

autora: Raquel Demorizi L.




NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA

lunes, 30 de junio de 2008

Los abuelos no son sus Sirvientes, pero si su auxilio

TE AMO ABUELITA
Es correcto destacar durante toda nuestra vida la función de nuestros padres, pero es justo reconocer otras personas cuya labor es comúnmente opacada, pues al final de la misma, si la evaluamos no tendríamos precio para pagarles; podría ser la de un tío, un hermano o de cualquiera, pero ¿qué hablar de la labor de los abuelos?

Los padres traen los hijos al mundo, pero no los crían solos por múltiples motivos que usted que me lee lo sabe; la labor de criar se hace muy cuesta arriba si no tendríamos los ayudadores.

Los abuelos respaldan en la crianza, no necesariamente porque los padres sean irresponsables. NO, la mayoría es responsable, sucede que necesitan socorro porque:

económicamente solos no pueden
o el trabajo fuera de casa hace difícil atenderlos
o aún estudian
o son muchos los niños
o hay un niño especial
o necesitan una salidita a fiestas o reunión
o simplemente están cansados
en fin, son muchas las razones que impulsan a solicitar una manito.
Los abuelos -a pesar de su cansancio debido al inevitable paso de los años- ayudan con amor, devoción, dedicación y placer a este cuidado.
Ni un solo miembro en la familia es irreemplazable. Cada uno desempeña su papel, considerando que estoy hablando de una familia funcional. Esa ayuda en común y llena de amor produce transformaciones maravillosas en la vida de esos niños. Su falta dejará un gran vacío, y es algo que podemos palpar diariamente.

Hay abuelos que son muy preferidos, donde debido a su amor y cuidado, hasta celos entre padres se produce. Ese apoyo y unión entre padres. hijos, y abuelos es tan importante como la alimentación y educación. Si en esa unión están pendientes a cuanto se relacione al desarrollo, capacidades y limitaciones, estimulando siempre los puntos débiles sin bajar autoestima y estimulando a desarrollar las habilidades, el resultado sera agradable al final de la jornada. y mas agradable aún si no los desautorizamos al frente de los niños.

Cuando necesitemos este auxilio no olvidemos que es una responsabilidad muy grande que depositamos en manos ajenas, por tanto no dejarles solos JAMAS, si están ayudando debemos escuchar cuando opinan por el bien de todos y si en algo no estamos de acuerdo, exponerlo tranquilo y calmadamente en una reunión entre los involucrados, siempre dejando a los niños al borde de las situaciones. Esa ayuda debe hacerse acompañar de afecto, paciencia, perseverancia, comprensión, comunicación, tiempo y esfuerzo, pero sin abusos de confianza, los abuelos necesitan su espacio y tiempo libre.
Hay padres muy esforzados laborando duro por el bien familiar pero no olvide que hay que reconocer y agradecer a esa mano que está favoreciendo que usted cumpla con sus funciones dentro y fuera del hogar. En este momento hablamos exclusivamente de los abuelos, ya que sabemos que existen diversidades de manos ayudadoras. Pero es buena oportunidad para que usted las traiga a su memoria.
¡Cuan lindos serán los recuerdos al final de la jornada! No olviden la ternura, la sensibilidad y a la vez el uso de la vara disciplinaria cuando sea necesaria, pero siempre haciendo entender cuanto se aman. Eso es una riqueza natural que poseemos y debemos cultivar cual una planta y esa riqueza pronto la descubrirán esos niños como quien descubre un tesoro para también devolverles lo que reciben y, mas aún, entregarles el corazón.

Todos están unidos por el amor, así mismo no dejen apagar la llama, continúen con el deseo ardiente de cincelar un carácter hermoso y noble, para que suban la cima de la moral en la vida, dedicación a sus seres amados y humildad para luchar, vencer y también saber perder. Trate a los abuelos, no como sirvientes, sino como maestros, para que mañana los niños se sientan felices de llevar sus apellidos y tomar del brazo a quienes con respeto y consideración les han tratado. Los abuelos merecen el máximo respeto y lugar de honor en el hogar.
autora: Raquel Demorizi L.
NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL, SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA

jueves, 8 de mayo de 2008

Los abuelos en la familia


No hay quien no se haya estremecido ante un bello amanecer o un bello atardecer. Ambos tienen su encanto y desempeñan un importante rol en la naturaleza.

Así podemos comparar nuestros roles en la vida: de mañana somos hijos, al atardecer padres y al anochecer ABUELOS.

Detengámonos en esta última. Sólo pronunciar la palabra abuelo, abuela, abre la PUERTA DEL ALMA, nos suena tierno, dulce. La familia es un don divino y esta cualidad es precisamente lo que hace a cada uno de sus miembros importantes. Quien no ha tenido abuelos no imagina lo que ha perdido.

Muchas veces pasa desapercibida la gran función social y familiar que desempeñan; es algo único y especial. Convierten el núcleo familiar en un punto de reunión repleto de amor, sentimientos y emociones profundas. No hay hogar como la de ellos. Son como árboles fuertes donde a su derredor vemos brotar raices. Es una maravilla disfrutar de quienes dieron la vida a los que son nuestros padres y después, ellos contemplar los hijos de quienes con tanto amor procrearon, proyectando sus afectos hacia los nietos, sintiéndolos carne de su carne y hueso de sus huesos.

Muchos abuelos fueron duros con sus hijos, pero ante los nietos se tornan tiernos, condescendientes, permisivos, hay mas disponibilidad de tiempo para brindar amor y menos afanes. Personalmente creo que los abuelos son exactamente para eso, AMAR y MIMAR.

Ciertos padres les consideran obligados a cuidar los nietos a tiempo y fuera de tiempo, pero eso no es así. ESTAN totalmente EQUIVOCADOS. Ellos no están obligados. Siempre que puedan y tengan las condiciones adecuadas para cuidar de sus nietos son la ayuda ideal, ayuda que hay que utilizar con equilibrio a fin de no convertir ese momento en sacrificio.

Jamás olvides que sean abuelos de 40 ó de 70 años, hay que respetarles su tiempo y espacio, a fín de que lo disfruten y aprovechen como lo crean conveniente. Dice la Biblia en Eclesiastés, que hay tiempo para nacer, tiempo para morir, tiempo para plantar, tiempo para cosechar. Todo tiene su tiempo.

Ahora es tiempo de ser abuelo y abuela. El abuelo no es sólo custodia, sino referencia de respeto y tradición del grupo familiar, démosle el lugar que le corresponde en nuestros hogares y en la sociedad y saquemos provecho de sus errores tanto como de su sabiduría.

RAQUEL D. M. DEMORIZI LUNA

NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCION PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA