Bienvenido (a) ... gracias por estar aquí

Bienvenido al Centro Orientación para la 3ra. Edad. Aqui apreciarás el paso de las estaciones de tu vida, como hiciste con las estaciones del año, donde quedaron rastros indelebles. Disfruta sus huellas de amor y las del dolor -pues ambas- alegrías y penas, conviven en el peregrinar de la vida. MIRA positivamente tus años, hasta que el reloj de Dios marque su hora. Tus días están en Sus Manos. Recuerdos del ayer te angustiarán... llora, pero no entristezcas; deja que el HOY te acaricie. Es un regalo de AMOR. Oriéntate, Vive Y Ama .



Y si te preguntas ¿porqué poema en esta pagina de 3ra. edad? te diré que algunos dedican poesías y concursos sobre enfermedades y pensé, ¿porqué no poesía sobre temas expuestos? No estemos tan serios. La vejez es baile lento, hay que saberla bailar para no perder el ritmo. Si no gustas de ellas NO HAY PROBLEMA, a su izquierda lee en etiquetas y verás MUCHOS TEMAS A TU GUSTO. Piensa ¿y que seríamos sin los nietos? Adobe su vejez con la miel de un poema o melodía, eche a un lado lo que estorba y sonría con lo bueno que nos otorga. Le invito a escribir poesías al nieto o niño amado. Son parte de nuestro ser ¿porqué excluirlos ? con poemas, dolores, niños y alegrías, olfatearemos la fragancia final del otoño. Sonríe, otros no pueden sonreír ¿lo sabias?

Ahhhhh..Deja tus opiniones en el tema de tu preferencia. Escríbenos al siguiente correo... raquel.demorizi@gmail.com Ahí estaremos para ti o contactanos al

809-568 3092



Para exponer nuestros temas en otros lugares debes cumplir con nuestros términos de uso.



1.- Nuestro material no puede ser expuesto en páginas con contenido anticristiano, pornográfico, violento, nocivo, sin principios, sin moral.



2.- Cada uno de nuestros temas son de nuestra autoría, aquellos que no son dicen claramente quien es el autor o la fuente de donde fue obtenida por lo que siempre deben citarla o en otro caso solicitar el permiso de rigor para hacerlo pues si alguien se apropia la autoría podemos reportarlo.



3.- Si deseas incluir nuestros temas en tus páginas con mucho gusto los compartiremos pues nuestro mayor deseo es que los mismos sean de valor a las vidas y de positivismo en esta edad tan indeseada pero tan bella. Siempre cumpliendo con lo establecido



4- Pueden solicitarnos aprobación exponiendo el motivo por el cual deseas utilizarlo o colocarlo siempre citando la fuente y sin alterar los temas.



5- Escribe en tu correo electrónico la dirección donde estará colocado nuestro trabajo para verificar que esta siendo usado adecuadamente.



6- Si algo esta incorrecto te lo haremos saber dentro de un marco de amor y respeto.



Si te gustó recomienda este blog.







Mostrando entradas con la etiqueta vejez positiva. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vejez positiva. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de junio de 2012

Fuera soledad



Vives arropado del sentir fastidioso de soledad, un vacío en tu interior oprime el corazón mientras te asfixias con tu propio aire. En todo lugar te sientes solo. ¡Que desagradable! Preocupa pensar que estamos rodeados de gente que luce feliz pero en quienes su inseparable compañía es la soledad. Lo peor es que no están solos, ellos se sienten solos, desconectados de todo y de todos. Cual sea el origen esta sensación se sustenta en la desesperanza, e insatisfacción encerrándose en si mismos como dentro de un caparazón.

Estar solo es no tener con quien compartir pero sentirse solo tiene que ver con nuestro estado anímico por tanto es distinto y causa sufrimiento. Se torna en su enemigo al dejar de vivir para aliarse a la depresión, tristeza, desamor, negatividad, abandono, hasta creer que la vida carece de sentido. Destierra esas ideas negativas del ayer donde estas atascado impidiéndote pensar y debilitándote para lidiar racionalmente contigo por lo que quizás los demás se apartan.

Aprovecha el silencio y oye tu voz interior sin dar cabida al desaliento que impida conectarte con tu ser. BASTA, declara paz interna, eleva tu autoestima. No permitas que nada ni nadie te mengue. Inténtalo y déjate guiar. Aprópiate del presente. Mira lo que tienes no lo que no esta. Sondea tus adentros, derriba tu fortaleza, haz nuevas relaciones y actividades, no te auto destruyas. Alza tus ojos a Dios y disfruta su Presencia hasta aprender que sentirse solo es una opción no importa que hoy tengas 60, 70 80, 90, 100 años de vida.


autora Raquel Demorizi

NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA




jueves, 31 de marzo de 2011

Edad Tope


Uyuyuy hay edades donde nos sentimos que estamos en un cruce de caminos, que hemos llegado casi al final de la ruta, nos estamos alejando de lo que llaman la flor de la vida y comprobando que hay un lugar donde la vida termina. El tiempo atenaza, la juventud pasa, el poder físico se fue, quedan los nuevos roles que estamos desempeñando, el de abuelos, consejeros, etc., sentir que no tenemos el control absoluto puede conducirnos a crisis. Pensamientos así se abren paso en la década denominada tercera edad. Podemos decir que es una década tope. Muchos la ven más riesgosa que de oportunidades, cambia esa visión hoy. Nada impide que revalúes aquello con lo cual te identificaste toda la vida. S eres capaz de aprovechar al máximo este chance divino, evalúa ¿porque hago o no hago esto? ¿En que creo? ¿Que espero? Si algo en ti no lo haz expresado porque fue tu decisión elimínalo, reconoce tus malos sentimientos tanto como los buenos . No te aterrorices al avanzar por el puente de la ruta del muelle que te lleva al embarque final del viaje. No sientas incertidumbre, puede que ahora descubras que estas solo en el camino, mantente firme y seguro.


No necesitas pedir permiso porque este momento es solo para ti. Hay penas porque agoniza un viejo yo. Atesora todas tus partes incluso las que no quieres, no te interese complacer a nadie sino estar satisfecho contigo mismo. Al principio el primer paso lo darás en la oscuridad pero luego vislumbrarás luz y reunirás fuerzas para avanzar. El aguijón del tiempo duele, y quizás te obligue a detenerte y hacer un examen general no importa cuales sean tus opciones, tienes aun una oportunidad para hacerlo, sin olvidar a tu Creador.


Mira las oportunidades que tu edad ofrece, no veas solo limitaciones. Disfruta la sensación de alivio, te despojaras de gran carga, el final es un descanso grato. Pon a flote tu propio barco. Concéntrate en el progreso, no te sientas inquieto ni deteriorado, agobiado ni desvalorizado. No te autodestruyas pues no podrás cambiar la dirección pero si comprobar que si tu interior esta intachable llegaras a puerto seguro. Al puerto de Dios.

autora raquel demorizi l.


Nota: Se permite la reproducción parcial o total, siempre y cuando se cite la fuente y/o el nombre de su autora.

Tercera edad: ¿renovación o resignación?

Los años de vida pasan por lo que es normal ir de etapa en etapa y llegar a la vejez, fase indeseada por algunos. Pensemos que en algún momento llegaremos a lo 40, 50, 60 y mas, si tenemos vida. No hay porque temer si estamos entrando o saliendo de alguna de ellas, recuperemos el equilibrio si lo hemos perdido y alcancemos una estabilidad diferente pero satisfactoria. Si no te niegas a vivir el paso natural de la vida con entusiasmo, tu sensación de deterioro no se calcificará con resignación, todo lo contrario adquirirás entusiasmo. Si te resignas, se alejarán quienes te apoyan, llegará la inseguridad, toda tu familia y relacionados serán para ti como extraños y mientras ellos evolucionan o se alejan de tu lado, morirás lentamente; cada ves que algo así te suceda te sentirás abandonado.

Quizás en esos momentos resurja la crisis que has vivido en fases anteriores. Si sigues viendo todo negativamente cada crisis te golpeará más fuerte. Jamás desesperes, porque quizás esa sacudida es lo que necesitas para que dejes de estar resignado y te renueves como el águila. Si hasta ahora no encontraste los objetivos ansiados para construir una base vital auténtica y emocionante, es el momento: puede ser tu mejor año. La felicidad gira rápido de forma ascendente para quien es capaz de aceptar el hecho de que nadie te va a comprender plenamente, de que hay que existir y dejar de existir, que nada es eterno y todo pasa. Ahora podrás -siempre que desees ser renovado- perdonar resquemores del pasado, dejar partir a los hijos sin que nos provoquen depresión mortal, no importa los tas a los que llegas, quizás 70 puede surgir, si lo permites, con calidez, maduración, ternura, amor. Tus amigos, pareja, hijos, hermanos, vecinos son ahora mas importantes. No pierdas jamás el ansia de vivir por más años que sobrepases, y nunca dejes de renovarte.

autor raquel demorizi l.

Nota: Se permite la reproducción parcial o total, siempre y cuando se cite la fuente y/o el nombre de su autora.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Cómo tratar a los ancianos



Respeto, atención, cariño e integración en la vida de cada día



Se nos decía que nos convertimos en adultos sólo cuando nos quedamos sin padres, cuando perdemos su referencia y debemos buscarnos un espacio independiente en el mundo

El problema que para las familias suponen las personas de edad avanzada se plantea incluso en lo más elemental: no sabemos ni cómo referirnos a ellas. Tercera edad, personas mayores, viejos, abuelos, ancianos... Cada expresión tiene sus connotaciones, la elección no es baladí.

En el fondo, este problema de denominación manifiesta la incertidumbre que padecemos ante los grupos socialmente menos favorecidos, o marginados de la vida cotidiana. ¿Dónde los colocamos? ¿Cómo los valoramos? ¿Cómo los tratamos? ¿Qué hacer para que no se automarginen, para que intervengan en el devenir de la sociedad? Un matiz importante: este desconcierto ante el fenómeno de la vejez lo muestran las familias y las generaciones más jóvenes, pero también las propias personas de edad avanzada.

Convengamos en que la imagen que sobre la vejez trasmite las sociedades económica y socialmente desarrolladas dista mucho de resultar atractiva o envidiable. En parte, puede explicarse por la decepción de contemplar que se va perdiendo el sitio, el protagonismo, el poder físico, intelectual, sexual, económico, laboral¿ Es una situación, aceptémoslo, compleja, con aspectos objetivamente negativos y difícil de ser percibida como deseable. Y más en un mundo en que el deseo se ha erigido en el motor de la vida económica e incluso en móvil de decisiones en el espacio de lo personal.

La sociedad excluye a los ancianos y ellos mismos parecen en muchos casos dispuestos a arrinconarse en el furgón de cola, el de los menos activos. Desde esas dos dimensiones complemetarias debemos contemplar la situación: qué podemos hacer por el colectivo de los viejos y qué pueden hacer ellos por sí mismos. Para empezar, una de las asignaturas pendientes de esta sociedad que envejece a un ritmo que demógrafos, economistas y psicólogos no dudan en calificar de preocupante, es cómo cambiar la imagen del envejecimiento, paso indispensable para que tanto las personas que entran en esa fase vital como la sociedad en general modifiquen sus actitudes ante los ancianos.

fuente
http://revista.consumer.es/


NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA

Plenitud divino tesoro..Luces y sombras de una escena tan temida: la vejez.


Atrás quedaron los calores, sofocones, irregularidades cíclicas del cuerpo y del (mal) humor. Por fin he ingresado en La tercera edad, eufemismo por vejez que actualmente, en Méjico y otros países latinoamericanos, se denomina Adultos en plenitud, otro eufemismo mucho más deprimente, si cabe.

Lo hice acompañada de unas cuentas arrugas que se multiplican geométricamente día a día, varios kilos de más que llegaron para quedarse por siempre y el desmoronamiento silencioso pero notorio de todo, absolutamente todo lo que en mi cuerpo tenía –hasta no hace mucho- altura, forma y solidez.

¡Adulta en plenitud! ¡Ja! Es de veras del orden de la plenitud escuchar que los médicos repitan machaconamente: “Porque a su edad, señora...”, “Teniendo en cuenta su edad, mi querida...”, “Es habitual que en las personas de su edad, mi estimada...”. Sí, de la plenitud... ¡de los ovarios! Que estarán secos, marchitos y arrugados, pero no han perdido la sensibilidad ni el orgullo propios del género ni la capacidad para inflarse ante determinadas calamidades, como estas groseras faltas de tacto de los médicos.

La presión cultural es tanta que, cuando sorpresivamente aparece “un adulto en plenitud” que se atreve a decirme un piropo, galantería o palabras de reconocimiento por lo que fuere, sea el peinado o los juanetes... siento que lo besaría con agradecimiento y me surge una sonrisa de oreja a oreja.

¿Cómo no retribuir ese gesto cuando, a la vez, los jovencitos de veinte años me ofrecen el asiento en el colectivo? La primera vez, miré para atrás a ver a quién se dirigían; ahora ya voy por la segunda y no me caben dudas de que es a mí. Y cuando entro en un negocio cargada de paquetes, me dicen risueñamente “seguro que todos esos regalos son para sus nietos”, ¿verdad señora? ¡Esos mismos chicos y chicas que, hasta ayer nomás, me tuteaban cuando entraba a comprar en cualquier comercio!

¡Pero todo esto no es nada, nada de nada, comparado con lo que ha tenido la osadía de hacerme mi marido! Ese hombre, tan amado. Mi compañero, mi amigo, mi compinche, mi novio. Segundo matrimonio de los dos… ustedes saben... siempre de novios: flores, regalitos, sorpresas, mini lunas de miel a cada rato, escapadas románticas, complicidades... Bueno, ahora resulta que no le basta con desordenar alegremente todo lo que yo ordeno en la casa y proclamar con total impunidad que el tiempo que se invierte en poner orden es el peor gastado de todos los tiempos... Además… ¡Ese hombre me ha hecho abuela! Su hijo y su nuera, confabulados sexualmente, han traído al mundo a un niño.

Ese bebé... Si no fuera mi nieto político o postizo o “del corazón” -otro eufemismo de esos tan deprimentes como edulcorados-, podría considerarse como un niñito enternecedor, bonito, cachetudo y vivaz que cuando sonríe puede casi con cualquiera. Con cualquiera... que no esté dispuesta a sentirse plenamente metida en la adulta vejez ¡como si todavía no hubiese ganas de hacer tantas cosas en esta vida, independientes y hasta casi incompatibles con tener nietos!

¡Pensar que, con respecto a mi propio hijo, invertí años de diván para acompañar su crecimiento! Y ahora… ¡Es otro que también colabora con mi plenitud adulta, a fuerza de crecer! Primero, malabarismos para concurrir a las reuniones y actos del jardín con riesgo de que me despidieran del trabajo por llegar tarde. Después, su niñez, su adolescencia ¡y su inolvidable y tenaz edad del pavo en la que traté de sobrellevar con humor lo que algunas veces era de terror! Ingresó en la universidad. Orgullo y emoción. Se recibió en tiempo y forma y antes de recibir el diploma… me hizo suegra. Ese chico... ¡Como si no le bastara con haberme hecho envejecer en la medida de su crecimiento, se puso de novio, se fue a vivir solo y se casó!

Mi nuera. Esa chica... Hermosa realmente, carita de óvalo perfecto, ojazos, ternura, inteligencia, lindo carácter... Le sobran motivos para ser el orgullo de sus padres, pero de ahí a convertirme en suegra y someterme al riesgo de hacerme abuela algún día... ¡hay una gran diferencia que ni su sonrisa dulce compensa!

En verdad… debo reconocer que la abuelez, el crecimiento independiente de los hijos y la oferta de asiento en el colectivo, serían bastante menos truculentos si yo pudiera –igual que Nacha Guevara- pasearme desnuda por mi casa luciendo una cara y un cuerpo de 30 años bien llevados, en vez de las arrugas, rollitos y celulitis que me ha regalado mi condición de veterana (¡perdón, perdón! ¡de adulta en plenitud!) de la época en la que no se usaba la cirugía estética con la misma cómoda asiduidad que las ojotas. Y de una condición social que no me permite –como a Nacha Guevara- invertir más en el cuidado de la estética que en el supermercado y la farmacia de todo el año.

¡Mi dios! ¿Qué hacer con todo esto?

¿Y la culpa? ¿Qué hacer con la culpa?

La culpa por el tiempo que siento perdido e irrecuperable. Por la ambivalencia ante mi nietito, hijo, nuera y marido; por no querer renunciar ni a palos a estas ganas de generar proyectos y actividades como si tuviera toda la vida por delante.

Porque, la verdad… yo, a mi marido, lo amo. Frente a mi nieto, los gorgojeos y enormes sonrisas con que me reconoce, siento que me derrito de ternura y amor. El crecimiento de mi hijo y su madurez son una nueva etapa de encuentro y de diálogo amoroso con él, tan plena como las otras que compartimos, pero mucho más profunda todavía. Gozar de la alegría de ser suegra de una nuera macanuda y piola, sin tironear las dos del hombre ubicado en el medio de ambas como si fuera una camiseta disputada en una liquidación, es muy enriquecedor.

Entonces… No se trata de “una organización de tiempos”. Cualquier mujer medianamente organizada sabe y puede ser esposa, madre, abuela, atender la casa y, a la vez, ocuparse de las actividades que le interesan, aunque se agote en ello día a día. De hecho, yo lo logro, e incluyo muchas ocupaciones que me encantan y me hacen muy feliz.

Pero en verdad y en el fondo de la legua, acá, de lo que se trata, es de “una cuestión de tiempo”. De tiempo que pasó y se fue sin que siquiera pudiese darme cuenta de cómo. De tiempo que quisiera tener para hacer otras tantas, tantísimas cosas que están todavía pendientes. De tiempo que me sobra en edad y me falta en posibilidades de realización de proyectos, de estética, de aventuras…

¡De tiempo que me parece que ya no voy a seguir perdiendo en quejarme, y voy a invertir en mi clase de yoga y meditación!

¡Ahhh! ¡A propósito! ¡El profe de yoga tiene 38 años y está buenísimo! ¡Vamos a ver si mientras practicamos “el arado” logra aliviar estos karmas, y me da la serenidad que necesito para no negarme a aceptar…” lo que no puedo cambiar”!

El retrato de Dorian Gray, en versión femenina y para el subdesarrollo.


fuente


http://www.igooh.com


NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA

‘‘El cuidado de los viejos es responsabilidad de todos” a traves de entrevista al Dr. Jose Leandro Mierez


Posadas (Por Sebastián Korol).

Hablar con el médico José Leandro Miérez (79), director de Gerontología del Ministerio de Salud, deja la sensación de estar ante una persona que seguramente pasará a la historia de Misiones por sus incontables aportes a la Salud Pública.

“Soy el más viejo de todos, el 'gerontodinosaurio'. Como a veces soy demasiado sincero, molesto a mucha gente, Dios dirá hasta cuando”, se presenta entre risas.

Con sus casi 80 años y cinco décadas de trabajo ininterrumpido en el sistema sanitario provincial, señala que “sigo peleando porque a los viejos se les trate con dignidad y no se les mienta. Me gusta lo que hago, todavía me siento con fuerza, me gusta hablar con la gente vieja y con la gente joven, con ellos aprendo un montón de cosas”.

“Cuando por primera vez ocupé un cargo público, papá me invitó a caminar y me dijo: ‘Tu padre y tu madre te dejaron un buen nombre, no lo manches'. Y con eso me marcó de por vida, sobre cómo tenía que comportarme en la comunidad y en la administración pública”, expresa.

Leandro resalta la importancia de trabajar en la rehabilitación de lo que se va perdiendo debido al proceso normal del envejecimiento. Y observa que “si todo el dinero que debe destinarse a los viejos y que fue recaudado para los viejos llegara a los viejos, tendríamos viejos de primera y 'pipí-cucú'."

¿Para usted cuál es la clave para llegar a viejos en buena forma?Uno envejece de acuerdo con cómo ha vivido. Si en la vida sos una persona ordenada, que ha valorado tanto lo psíquico como lo físico, vas a ir envejeciendo sanamente. Por eso, hay un trabajo de investigación con respecto al envejecimiento de acuerdo con las profesiones que uno va desarrollando. Si desde chico pensás que vas a ir envejeciendo y vas a ir perdiendo ciertas cosas, tenés que entender que tenés que saber adaptarte psíquicamente, físicamente, social y económicamente. Y siempre, aunque convivas con tu generación, trabajar con gente más joven y en lo posible, que sepan más que vos. Vos le podés volcar tu experiencia: por acá andá y por allá no. Pero trabajar con la gente joven es lo más enriquecedor. Lastimosamente hay mucha gente joven que no acepta el consejo que le puede dar el anciano.

Entonces hay que cuidarse y tener una vida activa: caminar, salir, dialogar, escuchar, contar, y tender la mano siempre. Entonces acuérdense del buen samaritano, la inmensa felicidad que tuvo al servir a otras personas. Yo soy de 'ayúdate, que Dios te ayudará'. Los milagros, para mí -lo digo siempre- no existen. Lo que vos pedís es que te den fuerza para seguir luchando, pero el esfuerzo lo tenés que hacer vos.

'Si no trabajás, no tenés derecho a comer', decía San Pablo. Entonces, hay que generar fuentes de trabajo, hay que usar la mano de obra de las personas de edad, hay que crear no solamente clubes, que me parecen extraordinarios, sino también espacios donde desarrollen pequeñas actividades de acuerdo con los oficios que ellos han tenido.
¿Y la educación también forma parte de la clave…? Está para eso la educación no formal, porque en la provincia el 25 por ciento de las personas mayores de 60 años no saben leer ni escribir. Y eso hay que ponerlo en movimiento, y enseñarles a leer y escribir y las cuatro operaciones matemáticas básicas: multiplicar, restar, dividir y sumar. Entonces la gente tendrá independencia.
Hay muchos programas, muchas cosas muy buenas que se están haciendo, pero se puede hacer mucho más, y a eso hay que apuntar. Yo peleo porque a los viejos se les trate con dignidad y no se les mienta. En estos momentos, Pami ha mejorado muchísimo y está haciendo un buen seguimiento, porque había gente que era amiga de lo ajeno y no llegaban los fondos donde tenían que llegar. En este momento, hay que señalarlo, se está trabajando bien.

¿Cuáles son las mejores maneras de cuidar a nuestros abuelos?Para comprender el envejecimiento, hay que aclarar que existe la edad biológica y la edad cronológica. Vos podés tener 70 años cronológicamente, pero biológicamente, de acuerdo con cómo hayas vivido y cómo te fuiste cuidando a lo largo de tu vida, podés tener un desgaste mayor. La senescencia es el envejecimiento normal, lo otro es la senilidad.
Creo que en primer lugar, hay que fortalecer la educación: explicar a la gente que en el proceso de envejecimiento se van perdiendo un montón de cosas. Lo que a mí me interesa es la rehabilitación de lo que se va perdiendo debido al proceso normal del envejecimiento.
A veces cuesta mucho, porque hay estructuras superiores que le tienen miedo al envejecimiento, entonces no lo tratan. A veces me tratan como viejo, gracias a Dios, porque me siento orgulloso, porque no cualquiera llega a ser viejo.

Por otra parte, el viejo, en lo posible, cuando le llegue el momento de morir, tiene que estar en su cama y rodeado de su familia.Cuando a una persona de edad le llega el momento de irse, hay que dejarlo ir, excepto que tenga una posibilidad verdadera de vivir. Porque sino, meterlo en terapia intensiva es lo más inhumano que hay, te meten tubos por todos lados, estás desnudo a una temperatura... no es lo mejor hacerle 25 mil cosas para que no se muera, tampoco hay que hacerle eutanasia, sino lo mínimo para que muera con dignidad y en los últimos momentos no sufra.

La familia tiene que saber esto, porque a veces hay familias que con un sentimiento totalmente egoísta quieren que le hagan todo, y a veces cuando una persona de edad se va, hay que agradecer si vivió con plenitud. Porque una cosa es ser viejo, y otra es ser anciano. Viejo es cuando los años te fueron cambiando. Anciano es aquella persona que aparte de la fortuna que pudo haber hecho, los títulos nobiliarios que pueda tener, los cargos que ocupó, el prestigio que ganó, siempre defendió la Justicia, la verdad, ayudó al prójimo, e hizo las cosas con amor. Ése es el anciano, el que reúne esas condiciones. Ojalá todos pudieran llegar a ser ancianos y no viejos, porque es distinto.

¿Cómo ves la situación actual de los adultos mayores en Misiones y el país?Si todo el dinero que debe destinarse a los viejos y que fue recaudado para los viejos llegara a los viejos, tendríamos viejos de primera y ‘pipí-cucú’. Lo que pasa es que es una reserva de dinero que es tradicional -todos los gobiernos lo han hecho- sacan para compensar un montón de cosas. Me parece que está bien, porque el que está arriba decide. Pero tiene que aceptar las consecuencias de lo que está haciendo y no deformar la verdad.
Se están haciendo muchas cosas por los ancianos pero se podría hacer muchísimo más. Un ejemplo lo tenemos acá (Dirección de Gerontología del Ministerio de Salud), nosotros recorremos todos los días los distintos Caps, recogemos información sobre diagnósticos, damos charlas, capacitamos gente. Hubo una época que la unidad geriátrica traía enfermeros de toda la provincia y lo teníamos cinco días viviendo con las personas de edad, para enseñarles lo que tenían que hacer.

Y también recogimos durante muchísimos años los diagnósticos de los consultorios externos, los diagnósticos de los egresos, y los diagnósticos de los que se morían. Y sacamos las primeras causas de cada uno de ellos.
La tendencia es que cada vez van a haber más personas de edad, porque ha disminuido la mortalidad infantil, ha disminuido la mortalidad en general, hay una infinidad de lugares para atención y kilómetros de caminos que mejoran la accesibilidad.
Entonces, un tercio de los presupuestos se gasta en la atención de las personas de edad, porque tienen más consultas, permanecen más tiempo in
ternados, gastan entre 15 y 17 medicamentos distintos en el año, y por eso hay que apuntalar eso. Hay que hacer vademécum especiales para las patologías más relevantes de los abuelos.
Usted dice que hubo mejoras en los últimos años, ¿en qué aspectos se avanzó?Ahora se brinda más atención al anciano y se mejoró la parte de los medicamentos. Pero creo que la capacitación de los promotores de salud todavía es insuficiente, son muy pocas las horas que reciben de capacitación en geriatría y gerontología, tendrían que tener mucho más, para que cuando detecten algún anciano con problemas nos avisen, así va nuestro equipo y se le brinda la asistencia especializada.

¿Cuáles son las características propias de los abuelos de Misiones?Una de las características de acá -gracias a Dios- es que todavía sigue funcionando la familia patriarcal, por lo que la gente de edad no quiere irse de su familia y la familia no lo quiere largar al viejo.
Entonces, ahí me parece que hay que crear sistemas de visitas domiciliarias, para ir a darle la asistencia que corresponde, y cuando la patología supere esa atención, internarlo, para que en el menor tiempo posible, con la mejor calidad, ellos salgan. Y después seguir haciéndole los controles. Eso se puede hacer.

Y tienen las características de todos los argentinos, padecen muchas necesidades. En nuestro país las jubilaciones son un castigo, no un premio. Si estabas ganando mil, de golpe pasas a ganar 200 o 300, ¿y así cómo te mantenés?
Misiones está en avanzada en cuanto a legislación. Nosotros tenemos la Ley de Ancianidad, que fue un trabajo que hizo la ex diputada Garallo, que establece la creación en cada municipio de un consejo de adultos mayores. De los 75 municipios que tiene Misiones, ni siquiera diez -me puedo equivocar- tienen creado ese consejo.

Ahora se está reglamentando la creación de los ancianatos, los establecimientos que se dedican a la atención de los ancianos. Porque vos vas a algunos de ellos y son peor que los campos de concentración. ¿Quién los habilitaba? ¿Cómo se habilitaban? Nosotros tenemos la responsabilidad ahora de evaluar, no solamente desde el punto de vista edilicio, sino también el personal, la función, etcétera. Nosotros tenemos que poner el visto por el sí o no, pero es el municipio el que va a dar la habilitación final. Y tiene que ser responsable la persona del municipio que firme.

¿Cuál es la expectativa de vida en Misiones y cómo estamos en comparación con otras provincias u otros países de la región?La mujer tiene una sobrevida que supera de siete a diez años al varón. No es el sexo débil: es el mamífero que más vive sobre la tierra. La mujer está mas o menos en 74/75 y un poquito más y el hombre está siempre entre 5 y 7 años menos.
Fijate cómo fue creciendo la población de más de 60 años en Misiones, según datos del Instituto provincial de Estadísticas y Censos. El primer censo -aparte del que hicieron los Jesuitas- se hizo en 1895. En ese censo, apenas el 2,5 de la población era mayor de 60. Después fue creciendo. Y estamos actualmente más o menos en el 10 por ciento de la población.

La tendencia es que cada vez va a haber mayor cantidad de gente de edad. Por eso, la sociedad tiene que tomar conciencia de que el cuidado y la prestación del servicio al anciano es responsabilidad de todos: del propio anciano, de su familia, del entorno y la comunidad, para que tengamos municipios saludables. ¿Adónde apuntamos? A la prevención, a través de la educación sanitaria -que es la promoción-, y la protección: vacunas, cuidados de los accidentes en la familia y en la vía pública.

Entonces, es necesario prever que hay mucha gente que va envejeciendo, y la demanda va a ser mucho más grande en la parte de medicamentos, vestimenta, alimentación, viviendas.
Hicimos un trabajo en todos los municipios para ver en qué condiciones están los mayores de 60 años: el 80 por ciento es independiente, se maneja por su propia cuenta. El 15 por ciento ya tiene dificultades para moverse, y el 5 por ciento está internado o postrado. Entonces a mí me interesa trabajar en esa franja, en la recuperación de lo que se va perdiendo.

¿De qué se enferman y mueren nuestros adultos mayores?La mayor cantidad de problemas son de tipo vascular, después hay trastornos en la parte psíquica, por esclerosis que también tiene orígenes vasculares, de ahí que hay toda una serie de técnicas para poder cuidarnos.
También hay infecciones, que parte de los adultos toleran mal, porque sus defensas han disminuido.
Y están los problemas de osteoporosis, en la parte de los huesos y articulaciones. Por eso, lo fundamental para la prevención son los controles periódicos.


El perfil
• José Leandro Miérez
Llamado igual que su padre -correntino, primer veterinario en Misiones- e hijo de madre española, José Leandro Miérez (79) nació en Posadas, Misiones, el 17 de julio de 1931. Es médico, egresado en 1961 de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Diplomado en Salud Pública y especializado en Geriatría, Gerontología y Hemoterapia.
“Pepe”, “Lolo”, o “Miérez, el viejo”, tiene 6 hijos y 22 nietos.
Entre las décadas de 1960 y 1970, fue Subsecretario de Salud en tres oportunidades. También dirigió el Sanatorio Infeccioso Pedro Baliña y el Hospital Psiquiátrico Ramón Carrillo.
Asimismo, fue jefe del programa de Control de Chagas-Mazza (1966) coordinador del programa de salud rural (1970), y director organizador de la Unidad Geriátrica de Miguel Lanús (1973-2005).
Desde 2005 a la fecha, se encuentra al frente de la Dirección de Gerontología del Ministerio de Salud de Misiones.

fuente

http://www.territoriodigital.com



NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA

sábado, 12 de junio de 2010

¿Qué cuántos años tengo?

¿Qué cuántos años tengo?
¡Qué importa eso!

¡Tengo la edad que quiero y siento!
La edad en que puedo:
Gritar sin miedo lo que pienso...
Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido...
Pues tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos.
¡Qué importa cuantos años tengo! ¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy viejo, y otras que estoy en el apogeo.
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte

Tengo los años necesarios
para gritar lo que pienso,
para hacer lo que quiero,
para reconocer yerros viejos,
rectificar caminos y atesorar éxitos.
Ahora no tienen porque decir:
¡Estás muy joven, no lo lograrás!
¡Estas muy viejo, ya no podrás!
Tengo la edad en que las cosas se miran con mas calma,pero con el interés de seguir creciendo
Tengo los años en que los sueños, se empiezan a acariciar con los dedos, las ilusiones, se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor,
a veces es una loca llamarada,
ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada.
Y otras es un remanso de paz, como el atardecer en la playa.
¿Qué cuantos años tengo?
No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones truncadas...¡Valen mucho más que eso!

¡Qué importa si cumplo cuarenta o cincuenta!
Pues lo que importa:¡Es la edad que siento!

Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.
Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.
¿Qué cuantos años tengo?
¡Eso a quien le importa!
Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento

autor desconocido

fuente: http://www.shoshan.cl/tesoros2006/que_importa_la_edad.html

NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTOR

jueves, 27 de mayo de 2010

- Alabanza a la Madurez
- Un exhorto para disfrutar de los mejores años de nuestra existencia (No apto para menores de 50 años)
¡Adiós a la Juventud!


Indudablemente la juventud es una edad dorada y recordada siempre con nostalgia. Es una breve época inolvidable, romántica, vibrante, emotiva y feliz. Es una dichosa etapa creadora y vigorosa en la cual todo es fresco y novedoso, como una vaporosa nube en el firmamento con destellos de color de rosa. Pero... Hay que reconocer que esa misma juventud tan alabada, tan cantada y suspirada, es también una época llena de luchas, de preocupaciones, de negros nubarrones, muchas veces de privaciones y nunca exenta de incertidumbres, celos, zozobras, competencias, temores, rivalidades y ansiedades

Es como una regata en la cual hay que estar compitiendo constantemente para lograr un ansiado trofeo.
= EL GRAN CAMBIO =
Afortunadamente tanto en la naturaleza como en los seres humanos, “después de la tempestad viene la calma.” Y quizá lo mejor de la juventud... es que ya pasó. Es como una hoja que lleva suavemente la corriente. Lo cierto es que sin saber cuándo, ni poder definir con exactitud una edad determinada (para unos antes y para otros después), en cierto punto impreciso de la vida llega ese lapso en que todo aminora su marcha y se detiene, posándose suavemente, sin prisas, dentro de nosotros mismos.

En este punto el torrente que brotaba y corría impetuoso, quizá un poco revuelto, se aclara hasta hacerse transparente. Y si volvemos la vista al horizonte veremos que el aire se torna tan puro y diáfano que es posible ver claramente y sin obstrucciones hasta donde la vista alcanza, más allá aun de las montañas que antes nos cubrían el panorama.
El cauce se transforma en una corriente de paz que se mueve lentamente, casi sin sentirlo, hacia esa infinita grandeza, profunda e inconmensurable, que es el final de todos los viajes y adonde van a parar todos los ríos: el mar.

Esta etapa, queridos amigos, es la MADUREZ. ¡Pues que sea bienvenida! Y no debería sorprendernos demasiado hablar claramente de ella y referirnos a sus características en términos precisos, ya que es simplemente un episodio más de la vida, una fase de la común aventura que juntos iniciamos y hemos compartido en este navío.
Una etapa del desfile en el cual todos marchamos Veamos: la madurez no es exactamente el mediodía de la vida, ni la tarde, ni la noche. Más bien yo diría que es ese impreciso momento que llega sigiloso con las primeras horas del día, abarcando esos instantes brumosos y volátiles que se disuelven poco a poco al ser tocados por los emergentes raos del sol: LA MADRUGADA.
Hay que verla como un escalón más, o quizá como el descanso más amplio de la escalinata, y el que más satisfacciones proporciona. Para muchos es la época más fecunda, más plena y más productiva del ser humano, y ciertamente la más sólida y profunda.
Díganme si no: en la madurez no existe la nerviosa inquietud de la primavera, el calor agobiante del verano ni el frío cruel del invierno. La madurez es como esa estación color ocre pálido, tibia, serena y perfecta: el otoño.
Para la mayoría de las personas de este tranquilo período de transición, de este suave equinoccio de la vida, es la época en la cual el barco ha dejado de navegar en el abierto y proceloso océano y entra en la seguridad placentera de una grande y tranquila bahía.
Los problemas económicos, en casi todos los casos, están razonablemente resueltos, y como nuestras necesidades son menores, nos alcanza mejor con lo que tenemos.
Ahora lo principal es tener la paz que proporciona una actitud serena, tranquila y contemplativa.
Y algo extraordinario:
Ahora no nos inquietan las modas ni los cambios que experimentan las nuevas generaciones, ni nos mortifican ni afectan las nuevas corrientes o costumbres, pues nosotros no estamos obligados a cambiar ni a iniciar nuevas modalidades. Nuestra edad es ya suficiente justificación para mantenernos al margen, aunque sin desentendernos de lo básico y lo esencial. Nosotros, mal que bien, por lo menos llegamos a la recta final. Y eso está como para celebrarlo. ¡Ya la hicimos! Al llegar la madurez cesan las dudas y las incertidumbres. Ya no es necesario hacer tareas ni desvelarse estudiando, correr tras el autobús por las mañanas, presentar agobiantes exámenes, pasear a la novia o preocuparse por conseguir empleo. Definitivamente lo que íbamos a ser, ya lo somos.

Y lo que no íbamos a ser, ya no lo fuimos… ni lo seremos. No a estas alturas. De eso no hay duda. ¿Entonces para qué preocuparnos? Es satisfactorio tener la certeza de que ha sido interesante la aventura y excitante el viaje; que ha valido la pena haber vivido todos estos años, haber conocido los lugares y la gente que conocimos, haber hecho lo que hicimos (o lo que no hicimos), y haber disfrutado de lo que la vida nos brindó.
Y si en su tiempo no pudimos aprovecharlo o no supimos apreciarlo, y desperdiciamos la oportunidad, eso ya es cosa de cada quién.
Ahora desde aquí, en el sosegado otoño de nuestra existencia, sonreímos con complacencia y contemplamos las cosas a nuestro alrededor con gran satisfacción, quizá ya no con tanta curiosidad, pero sí con mucha más objetividad y serenidad.
Ahora bien, no se crea que en esta edad ya no existen proyectos, ambiciones, sueños ni afanes de superación. Claro que existen, y hay personas quizá más activas, dinámicas y productivas en esa edad que a los treinta años. Pero esas actividades no son compulsivas ni primordiales, ni constituyen conquistas o carreras de obstáculos.
¡Ahora marchamos al ritmo de nuestro propio tambor! Nadie nos está tomando el tiempo ni obligando a apresurarnos para llegar a la meta, pues para nosotros las metas principales hace tiempo las logramos, y hasta las rebasamos. Para los que “cruzamos la frontera” y estamos al otro lado, colocados sobre esta amplia, tranquila y bien ventilada terraza, ya no hay carreras, nerviosismos, competencias, prisas, luchas ni duelos a muerte. Nuestro sitio está en el palco, no en el ruedo. O por lo menos, detrás de la barrera.
La edad de los impulsos arrebatados, pues, ya ha terminado. Atrás quedaron angustias, zozobras, indecisiones y dudas. ¡Y qué bueno! Si esta es la madurez... pues bienvenida madurez.
HOY es aquel futuro del cual estábamos tan temerosos AYER.
Y ya ven, todo salió bien.
Después de todo... ¡aquí estamos!
Ahora, hay que aceptarlo, nos volvemos más exigentes en nuestros gustos, pues reclamamos libros mejor escritos, música más selecta, artistas y directores más talentosos, platillos mejor preparados, licores más finos, calzado más cómodo, conversaciones más trascendentes, colores menos chillantes, espectáculos mejor montados y postres menos empalagosos.
Pero también es cierto que nuestra mente está más abierta al diálogo y al análisis imparcial. Y al ver las cosas con un criterio más amplio y definido, descubrimos que hay menos cosas que nos asustan o nos escandalizan, y simplemente nos hacen sonreír con serena complacencia.
Algo importante también es comprobar que en esta edad ciertas convicciones se afianzan con firmeza y se definen con más claridad. Así vemos como la naturalidad se hace más importante que la apariencia; la sinceridad más valiosa que la superficialidad; la crítica sana más deseable que el halago procaz; la formalidad más encomiable que la frivolidad. Y se reconocen como mejores, indiscutiblemente, la comodidad que la elegancia, la cordialidad que la etiqueta rigurosa, y la sencillez que la ostentación.
Hay que mantenernos activos, con la mente alerta y el espíritu inquisitivo. No nos entreguemos a la molicie. Hay que estar al día y enterados de los avances de la ciencia, las artes, la técnica y la computación.
¡No hay que quedarnos rezagados!
La conclusión entonces es que, como en la madurez ya no hacemos planes a largo plazo (ni debemos), es necesario que se empiecen a ver YA los resultados de todo aquello para lo que antes trabajamos, planeamos, ahorramos y nos preparamos a lo largo de la vida.
Ya no hay que seguir posponiendo más las cosas, ni hacer planes inalcanzables “para el futuro,” pues para nosotros, óiganlo bien...
El futuro ya está aquí. ¡El tiempo apremia!
De manera que ya no esperen más. Mientras gocen de relativa buena salud y puedan moverse fácilmente todavía; mientras puedan comer y beber de todo y disfrutar de los atractivos de la vida, aprevéchenlos. Abran ya sus botellas de coñac francés y usen sus vajillas de Bavaria y sus cubiertos de plata, pues ¿para cuándo los están guardando? Podría meterse un ladrón y vaciarles la casa, ¿y de qué les sirvió haber guardado todo por tanto tiempo?
Que no tengamos que decir después “Qué temprano se nos hizo tarde” Tampoco esperen ya ningún mañana brillante y glorioso, singular y perfecto. Si iban a comprarse “algún día” una lancha, una moto, un camper, una cámara digital, una computadora, y pueden hacerlo (y les gusta), ¡pues cómprensela ya! Este es el momento preciso, no pierdan tiempo.
Y si estuvieron haciendo planes toda la vida para realizar algún viaje a Europa, a las Cataratas del Iguazú, a Hawaii, a Alaska, a China o a la Patagonia, pues antes de que otra cosa suceda, como una devaluación, una operación, o un infarto...¡VÁYANSE YA! ¿Qué esperan?
Finalmente, y como lo dije antes, reafirmo la misma observación: tal vez en la madurez ya no tengamos la misma curiosidad, la misma inventiva, la fogosidad, el entusiasmo, el arrebato ni la tenacidad de antes, pero en cambio adquirimos otras cualidades igualmente valiosas: razonamos mejor, nos tornamos más conocedores y en cierta forma somos más astutos y exigentes.
También nos volvemos más serenos, caviloso y prudentes, y aun indiferentes y “olvidadizos” cuando es necesario (o nos conviene). Pero sobre todo estamos más seguros (tan seguros como nunca) de lo que queremos.
Y algo muy importante: obtenemos muchas más satisfacciones —sorprende el descubrirlo— proveniente de la dicha que irradian los seres queridos que nos rodean, y con la cual nos inundan quizá sin siquiera saberlo o darse cuenta.
Sea que somos más felices entre más podemos percibir el cariño de los nuestrosJustificar a ambos lados y compartirlo con los demás. Es como deslizarnos suavemente sobre la superficie de un plácido lago.
Sea como sea, en términos generales, la sensación de paz que esta edad trae aparejada consigo es maravillosa y no tiene comparación con nada. Y se descubre cuando ya nos está inundando por todos lados, cuando estamos inmersos en ella casi sin darnos cuenta.
En lo personal, y por lo que a mi respecta, ciertamente descubrir el arribo de la madurez me ha fascinado y me llena de gozo. Estoy gratamente impresionado. ¡Nunca imaginé que fuera así! Con inusitado asombro descubro día a día nuevas sorpresas y satisfacciones que nunca soñé que existieran. Al sentirnos en paz con los demás y con nosotros mismos, recordamos la sabia reflexión de Amado Nervo, quien lo resumió así:“Vida: nada me debes. Vida: nada te debo. Vida: estamos en paz.”

Fuente: Una realización de Francisco Arámburo Salas
faramburo@aramburosuites.com
e-mail: prof.cazabonne@hotmail.fr
tomado de la página siguiente
http://www.lajornadanet.com/

NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL, SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTOR

El otoño de la vida

(Premiado en el II Certamen de las Artes de AUDEMAC 2008 - Modalidad: Artículo)
Otoño, melancolía, tristeza, nostalgia, preludio del fin

En el otoño hay armonía y un brillo especial en su cielo, un dorado resplandor. La Tierra parece una hoguera que se apaga. El cielo se ennegrece y en todo lo que vemos está la Eternidad. Miramos al pasado y ansiamos lo ya ido. Notamos que la vida es pasajera, un paso, un soplo. La juventud ha seguido su camino y al final se ha desvanecido, casi sin darnos cuenta.

Los recuerdos iluminan nuestros días, nos abrigan y hacen que nuestros años parezcan momentos para no morir nunca.

Nuestra risa se contagia de pena y tristes pensamientos empañan nuestra vida.

Nos envuelve la bruma dorada de la tarde.

Pero ¡NO! ¡NO nos dejemos apesadumbrar!

¡NO dejemos que envejezca el corazón!

Hagamos lo que el árbol antes de perder sus hojas. Las embellece y presenta con unas maravillosas e inigualables tonalidades doradas y rojizas que alegran nuestra vista.

El aliento de sus hojas secas nos embarga. Es como un resurgir antes de morir Un intenso revivir del último aliento.
El Otoño de la vida es culminación de la existencia, sedimento trascendente, reserva de recuerdos, esperanza en el futuro, meditación del pasado, libertad de elección, ejercicio de serenidad, disfrute del silencio, goce de la poesía, transmisión de experiencia y de felicidad
Presentemos lo bello que nos queda, nuestra magia. Hagamos que trascienda nuestra paz interior.
Asumamos nuestras realidades, sin malos recuerdos, sin rencores, sin mala conciencia, reconociendo nuestros propios errores como humanos. No dejemos de ser nosotros mismos. Que se note que hemos vivido Transmitamos nuestra experiencia y sabiduría

Dejemos atrás los dolores personales, las angustias nocturnas, los innumerables desasosiegos.

Transmitamos alegría. Seamos el amigo ideal, el compañero perfecto

Riamos o al menos sonriamos...Una sonrisa puede ser amable, abierta, inescrutable, enigmática, benévola, sofisticada, acariciadora, erótica y tantas otras.

Analicemos nuestras vidas y veamos que aún tenemos muchas razones para sonreír.

Apuremos el dulce Octubre de nuestras vidas.

Escuchemos la música otoñal con su suave tristeza.

Y PRONTO LA PRIMAVERA VOLVERÁ. Y LLENARÁ EL MUNDO DE AROMAS Y COLORES. SE REPETIRÁ EL CICLO Y VOLVERÁ LA ALEGRÍA.

CELEBRÉMOSLO.
POR MARGARITA ANTÓN TANARRO

fuente
http://sites.google.com/site/audemac/eloto%C3%B1odelavida


NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL, SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTOR

viernes, 7 de mayo de 2010

Vida Efimera



Si pudiésemos tener consciencia de lo efímera de nuestra vida, tal vez pensaríamos dos veces antes de ignorar las oportunidades que tenemos de ser y de hacer a los otros felices.

Muchas flores son cortadas muy pronto; algunas apenas pimpollo. Hay semillas que nunca brotan y hay aquellas flores que viven la vida entera hasta que, pétalo por pétalo, tranquilas, vividas, se entregan al viento.

Pero no tenemos como adivinar. No sabemos por cuanto tiempo estaremos disfrutando este Edén, tampoco las flores que fueron plantadas a nuestro alrededor. Y nos descuidamos a nosotros mismos y a los otros.
Nos entristecemos por cosas pequeñas y perdemos un tiempo precioso.

Perdemos días, a veces años. Nos callamos cuando deberíamos hablar, y hablamos demasiado cuando deberíamos quedar en silencio.

No damos el abrazo que tanto nos pide nuestro corazón porque algo en nosotros impide esa aproximación.

No damos un beso cariñoso “porque no estamos acostumbrados a eso” y no decimos lo que nos gusta porque pensamos que el otro sabe automáticamente lo que sentimos.

Y pasa la noche y llega el día; el Sol nace y adormece, y continuamos siendo los mismos. Reclamamos lo que no tenemos, o que no tenemos lo suficiente.

Cobramos. A los otros. A la vida. A nosotros mismos.

Y nos consumimos, comparando nuestra vida con la de aquellos que poseen más.

Y si probáramos compararnos con aquellos que poseen menos? Eso haría una gran diferencia!

Y el tiempo pasa. Pasamos por la vida y no vivimos. Sobrevivimos, porque no sabemos hacer otra cosa.

Hasta que, inesperadamente, nos acordamos y miramos para atrás. Y entonces nos preguntamos: Y ahora?

Ahora, hoy, todavía es tiempo de reconstruir alguna cosa; de dar un abrazo amigo; de decir una palabra cariñosa; de agradecer por lo que tenemos.

Nunca se es demasiado viejo, o demasiado joven, para amar, para decir una palabra gentil, para hacer un cariño.

No mires para atrás. Lo que pasó, pasó. Lo que perdimos, perdimos. Mira hacia adelante!

Todavía hay tiempo de apreciar las flores que están enteras a nuestro alrededor.
Todavía hay tiempo de agradecer a Dios por la vida, que aunque efímera, aún está en nosotros.

fuente: http://www.criterioonline.com.ar/sociedad/19546-vida-efimera.html

NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTOR

lunes, 19 de abril de 2010

Sabremos que les amamos


Cuando las personas envejecen y les vemos envejecer sabremos que les amamos al contemplarles en su totalidad. Al sentir que les aceptamos con sus defectos y virtudes, fortalezas y debilidades, momentos de cordura y momentos de locura.
Si es así sabrás que le amas sin limitaciones ni medidas. Disfrutarás de ese ser humano el cual puede ser un familiar, amigo o llanamente alguien a quien decidiste amar no importando su condición, status social, económico, raza, religión. NADA.
Siempre le veremos como regalo divino, sintiendo deseos de tenerle a nuestro lado y abrazarle.
Sabrás que aprendiste a ser feliz con quien te rodea no porque te da lo mejor de lo mejor sino porque sacas lo mejor de todo.

Todo tiene una razón de ser y esa razón es que aprendiste a no ver no solo su parte oscura si no a observar el lado positivo y esto es significativo en tu vida.

autora raquel demorizi l.

NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTOR

sábado, 13 de junio de 2009

La vida es un paseo


La vida es hermosa, si no lo fuera no desearíamos ni dar vida ni tenerla, pero todos por duros que sean los momentos no queremos partir. Entonces segun adquirimos conocimiento de su importancia, hay que tomar todo lo que contribuira a nuestro alimento físico, espiritual y emocional para nuestra salud, bienestar y placer en el transcurrir por ella.

Vivir lo mejor que podamos. Este es un gran viaje, el cual podría ser corto o largo, rápido o lento, calmado o turbulento pero sea cual sea el estado del tiempo, es nuestro deber ir descubriendo lo dulce y amargo del camino. Todo el que va de viaje lo hace con intención de gozar y disfrutar, pero nunca pensamos en los contratiempos, en este caso hay que pensar en los infortunios y equiparnos.

Si son buenos a gozarlo y si no lo son a enfrentarlos, pero luego de caer y levantarnos, continuar con el mísmo gusto, pues el viaje no se detendrá hasta llegar a su puerto final, y no esta demás hacerlo tomando notas en un cuaderno dividido en dos, donde anotaras lo positivo y lo negativo, y en los momentos de descanso o paradas, analizarlas para tomar lo bueno y modificar o eliminar lo malo, asi concluiras este divertido paseo con alegría y exito.

autora raquel demorizi l.


NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA

martes, 19 de mayo de 2009

Otra Belleza del Anciano

Una bella anciana o bello anciano es quien tiene todo cuanto diariamente Dios le proporciona y lo acepta con gusto para ser feliz. Esas cosas son disfrutar de los hijos, nietos, biznietos, amigos envejecientes fieles de por vida, la naturaleza con todo su esplendor, el fruto de su trabajo, el pan que aunque sea con un vaso de agua lo disfrutan con un corazón agradecido así como disfrutan de todo lo recibido y entregado a lo largo de sus vidas. Saber ser feliz es parte de la belleza física, emocional y espiritual.

La belleza de ellos no esta en la tesura de su piel, ni el color de su pelo hoy teñido de blancura que parecen copos de nieve, ni en su esbeltez, su belleza esta en sus palabras cargadas de sabiduría y consejos que brinda la experiencia adquirida.

Esos ancianos que no tuvieron la oportunidad de aprender a leer y escribir son tan valiosos como los mas destacados profesionales pues aportan sus vidas dando todo de si mismos a fin de hacer feliz a los demás conociendo que con eso son felices ellos mismos. Y una persona feliz tiene un rostro feliz, y un rostro feliz es un rostro hermoso.

Su belleza esta en que aun a pesar de sus deficiencias e impedimentos físicos continúan firmes en sus decisiones, logrando metas, trazando camino al andar y siguen con paso aunque lento pero elegante , con palabras quizás algo entumecidas en sus lenguas pero con un rostro radiante, hermoso, pues son felices porque aman la vida y están vivos.

Cuando veas uno de estos a tu lado lánzales un piropo cargado de respeto, eso les hará cultivar mas y mas la felicidad que dará una belleza sin igual a sus rostros ya marchitos.


autora raquel demorizi l.
NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA

jueves, 16 de abril de 2009

Ser Viejo ¿que será?

Ser viejo ¿que sera? Sentirse viejo es algo encantador, no deprimente porque es un obsequio divino ya que eso quiere decir que aún tenemos el honor de vivir y quien vive disfruta un privilegio.
Cuando somos mayores dejamos a un lado muchas cosas que en la juventud nos torturaban, por ejemplo, al vernos una arruga pasábamos el día contemplándonos en el espejo a fin de verificar o descartar ese desagradable descubrimiento. Es que la juventud nos llenaba de orgullo sin notar que pasaba mas rápido que lo que imaginabamos, y que decir al detectar una cana, seguido buscábamos las tijeras a fin de eliminarlas. ¡Cuan distinto es hoy!

Nada de eso debe preocuparnos pues por mas que digamos que tenemos 50 todos notaran que son 70, viéndolo así es mas fácil colocar un brillo en los labios y un colorcito en las mejillas, y listo, pues el anciano posee su propia hermosura que en etapas anteriores nunca vimos.
¿Porque desea tanto ser joven? la ancianidad no es defecto ni pecado. mire su pelo, esas hebras blancas parecen copitos de nieve o hebras de plata. ¡Como se entretienen los niños al observarlas! nos dicen picaramente o maliciosamente, "estas viejita", eso de verdad es lindo, tengo un nieto que se entretiene contándome las arrugas.

Y me pongo a pensar si no estuviera viejita no estaría disfrutando de la familia que hoy tengo y ni siquiera de la vida que poseo. No se preocupe tanto por esas dietas, poco importa estar o no gordos, los nuestros nos quieren exactamente como estamos. Y en caso que hagan bromas con nosotros, dejelo pasar, ya les llegara el momento y recapacitaran, tomelo por el lado bonito sin agriarse por ello.
Coma lo que desee pero coma sano. Descanse todo lo que se le antoje, al fin y al cabo bastante ordenó y trabajó ahora es momento de descanso. Vaya al parque, alimente las palomas, duerma, lea, corra, baile al ritmo de sus 60, 70, 90, 100 y ponga a otros a hacer lo mismo, a nadie debe importarle porque es su vida no la de ellos. Así que vivala pues ellos no lo harán por usted.

Bañese en el río, playa, laguna, use su traje de baño y olvide si la piel le cuelga o no, si tiene estrías o no, eso significa que ha batallado por mucho tiempo, quien no quiera ver que no vea, y punto. Los que miran con ojos críticos mañana "si tienen la oportunidad" también envejecerán. Sientase libre que la edad no limite nada, la juventud es etapa corta y efímera pronto tendremos compañía, porque muchos estarán envejeciendo y seremos mas.

autora raquel demorizi l.


NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA

jueves, 12 de marzo de 2009

Solo Vive

Cuantos años han pasado desde que tuviste el primer aliento de vida, tu vida ha sido toda una empresa trazada con esfuerzo y ese proyecto se ha tomado todo este tiempo para concretarse. Estamos ansiosos pues en un momento queremos que el tiempo pase rápido y en otros que nunca pase, tratando de obtener resultados que quizás no llegarán. Trabajamos y luchamos pero no vivimos.
Los años nos permiten el tiempo necesario para caminar, pero hagamos ese caminar mas lento, saboreando todo cuanto está a nuestro paso, disfrutando de las rosas y también de sus espinas, disfrutando de aquellos que tanto amamos, pero sin prisa, tal y como disfrutas un sorbito de café. No te preocupes tanto por tener larga vida: preocùpate por tener una buena vida sin estres. Con problemas ... pero en paz.

Retoma los valores olvidados, el de la familia, amigos, vecinos, tus momentos de ocio, disfrutalos, deleitate en hacer con gusto esto que no sabes hacer y que se llama VIVIR. ¿Porque tanto afán? si a paso corto transcurre el tiempo. No desees tanto llegar, parate, detente, vive el PRESENTE, pues el AHORA es lo que tenemos en las manos. Mientras pienses en que te trae el mañana estas perdiendo parte de la vida, piensa que trajo el día de HOY para ti, posiblemente muchas hermosas cosas que estas dejando escapar, el día de hoy jamas lo vivirás. Entonces VIVE.

autora raquel demorizi l.

NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA

jueves, 25 de septiembre de 2008

Rostro Arrugado



Sientate en el parque a observar cuantos rostros arrugados hay a tu lado o pasan frente a ti, ¿muchos, verdad?, pero te has cuestionado alguna ves que habla cada uno de esos rostros que para ti a simple vista, te parecen sin vida, maltratados, viejos. Hay quienes si les dieran un empujoncito haría desaparecer a todos ellos de su vista. Pero ¿porque? simplemente están ajados por la marca del tiempo y del luchar para vivir, SOLO ESO.

No habrás contemplado también por ejemplo la ciruela pasa, se ven arrugada pero que rica es, si miras solo su parte de fuera no la probarías, así como la ciruela pasa, es la vejez, entachonada por fuera pero lisa por dentro, tanto que la pruebas y hasta que no acabas de comerla y saborearla no la sueltas.
Ese rostro marchitado, que estas viendo solo tienes que tocarlo y sentirás que vibra, aprecialo y ten presente que no dentro de muchos años tu rostro se vera igual. En estos momentos es como mirarte en un espejo.
Solo eso es digno para admirarles. Prestenle atención, suministrenles alegrías. Coloca sus manos sobre tu brazo y enganchalo ahí, camina orgullosamente con tu viejo a tu lado, cuida sus pasos al igual que el cuido los tuyos cuando eras niño, dale su alimento como el lo hizo contigo, todo va y viene, el bien de hoy lo recibirás mañana, Dios devuelve siempre bien por bien y mal por mal, tenlo presente. Respeta un rostro arrugado, no te burles, dejale pasar, ayudalo y cuando seas viejito otro hará igual contigo.

autora raquel demorizi l.

LIC. RAQUEL DEMORIZI L.NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA

Vive tu vida sin apego

Luego de Dios otorgar a una pareja la dicha de conocerse y amarse profundamente, engendran una nueva vida y de ahí nacemos todos, en diversas circunstancias pero con la misma metodología, implementada por Dios, las relaciones sexuales. Nacemos sin nada, desnudos, y vamos adquiriendo cositas de acuerdo caminamos mosaico a mosaico. Pero algo que debemos tener en nuestro entendimiento es que, debemos vivir sin apegarnos a nada por muy nuestro que sintamos sea, porque al final todo aquello por lo cual entregas tu vida NO ES TUYO. Por tanto al morir nada llevarás pues somos peregrinos en esta tierra.

Afanate mucho en todo cuanto sea necesario sin olvidar dedicar algunos momentos a otras actividades de las cuales solo ganaras a cambio una satisfacción y un poco de alegría. ¿Que tienes 70 años o mas? a nadie le importa, son tuyos por tanto cargalos del lado que te sean mas livianos para que nunca te pesen.

Engendra, cría, logra metas, logra cosas materiales pero sin olvidar las espirituales porque al final del camino son las que serán valiosas para ti, pero a lo demás no te apegues, pues sufrirás. Ni permitas se apeguen a ti ya que será muy dolorosa la separación. No tengamos miedo a morir, preparemonos a ello como lo hacemos en todas las demás cosas que emprendemos, veamos la muerte como un largo y profundo sueño, donde si estamos en paz con Dios no hay que temer. Que la muerte se aproxime jamas debe eliminar la sonrisa de tu rostro siempre que no olvides que eres un peregrino en la tierra, de ella viniste y a ella regresaras. Todo tiene un final.

Vive tu vida con sentido, haciendo cuanto sea válido, bueno y digno de imitar, pero sin sentirte su único dueño. Si estas conciente de eso, todo será muy fácil, morir no es malo, malo es aferrarte a cuanto en esta tierra nos ha acompañado. Donde quiera que pases llena el ambiente de algo bueno, de especial esencia, de positivismo, transmite que vivir es un placer y morir es algo natural, que como todo en la vida tendrá el sabor amargo o dulce que tu le pongas. La vida de cada uno es una gran ruleta que da y da vueltas, ayer mi bisabuelo, después abuelo, luego papá, hoy yo, mañana mis hijos y luego mis nietos y así sucesivamente, se repetirá, y en cada uno de esos seres que tanto amamos y que debemos dejar aquí tranquilos y en paz, quedará una semilla nuestra que continuará reproduciéndose, hablando de nuestro paso, como el tren al pasar que luego de bajar un pasajero y subir otro, va dejando su humo y ruido a través de la distancia, hasta que ya no se ve ni se escucha nada.


autor raquel demorizi l.
LIC. RAQUEL DEMORIZI L.NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA

La Vida Pasa

Para todo aquel que vive, la vida debe pasar y, claro está, al pasar la vida pasan los años con ella, son hermanas gemelas, donde está una, está la otra, pero lo lindo de esto es que está hecha de pedacitos de cosas, cintitas, retacitos, lonjitas, fragmentos, trocitos de sucesos experimentados al atravesar el canal de nuestra vida. Nunca nos sentamos a pensar en lo rápido que pasa y lo hacemos cuando ya estamos llegando a la recta final, entonces nos cruzan tantas cosas que debimos haber realizado pero creíamos que la vida tenia mas tiempo y no es así, ella transcurre velozmente.

No te preocupes ni lastimes pensando en cuantas cosas desagradables han pasado, sino toma en cuenta que hay muchas satisfacciones vividas, no voy a señalar ninguna, dejare que tomes un lápiz y anotes aquellos acontecimientos que sacaron una sonrisa de tus labios y entonces los veras.
No importa que sientas que el fin esta cercano, lo importante es hasta que llegue ese fin, SEGUIR VIVIENDO LA VIDA, CON LA FELICIDAD DE LAS PEQUEÑAS COSAS QUE POSEES. No busques tiempo para hacer lo que tienes pendiente ni digas lo haré mañana, haz las cosas ahora, hoy, porque el tiempo no espera y luego lamentarás que no lo disfrutaste ni actuaste en el momento correcto. Son muchas las cosas que aplazamos y que nunca se realizan pues no hay tiempo y la vida se compone de tiempo.

Dice la Biblia hay tiempo para nacer y tiempo para morir, tiempo de llorar y tiempo de cantar y así, si usted lee el libro Eclesiastés, descubrirá que dice que hay tiempo para hacer de todo y verá que también dice hay tiempo para dejarlo de hacer... eso es hermoso.

La mano de Dios tiene todo previsto y en su orden. Somos nosotros que no sabemos aprovechar el tiempo de la vida, viviéndola.

Jamás consideres que porque eres un adulto mayor tu tiempo pasó. Esa es falsa percepción, tu tiempo es hoy, ahora, ahí donde te encuentras, quizás no hayas hecho lo adecuado en alguna época, pero siempre que tengas la oportunidad de un nuevo día, tendrás la oportunidad de aprovechar el tiempo que el estar vivo te brinda.

Son muchos los afanes diarios y en ocasiones son muy difíciles, pero siempre debemos agradecer al Creador y ver que otros tienen situaciones iguales o peores y siguen viviendo con placer. No dejes pasar este día, tiene 24 horas pero utilizado positivamente te parecerá de segundos.

Podemos comparar la vida como una estrella fugaz, a todos nos gusta contemplarla, las hay diferentes pero se tu una estrella que deje atrás una huella de que has pasado, no sigas viviendo desapercibido porque tienes cualidades para brindar a los demás y lo mas maravilloso, brindártelas a ti mismo. no vivas solo para morir, NO, deja que tu presencia sea percibida por todo el que se acerque a ti.

La vida es rápida pero deja huella, camina dejando las tuyas.
Levántate, hoy puede ser un gran día para ti, no hay necesidad de correr solo debemos avanzar, hacer, actuar, pensar, vivir. Que todo no nos pase sin sentirlo, al contrario sintamos todo cuanto pasa, somos personas mayores, de la tercera edad, eso es una ventaja, tenemos mucho que aportar, así que sigue Viviendo, aunque ruja la tormenta. Los años son bendiciones de Dios.

autor raquel demorizi l.


LIC. RAQUEL DEMORIZI L.NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA

lunes, 1 de septiembre de 2008

soy adulto mayor, anciano, viejo, pero con un corazon vitalizado

Ser adulto mayor no es mas que ser anciano, viejo, como mas te guste llamarlo, pero cual sea el nombre que te designes, por cumplir años y llegar a mas de 50 te harás un adulto mayor irremediablemente. Eso es precioso pues adquieres experiencia que muchos quizás deseen; hay viejos que nunca han estudiado, pero tienen sabiduría envidiable y son rodeados de personas de diversas edades solo para oírles hablar y contar historias vividas que no están en los libros de ciencia.
Ser adulto mayor es regocijo pues tu vida no ha pasado en vano, ha valido la pena vivir, nada pasa sin dejar huellas, aunque te parezca que poco has sembrado, anota y verás que grande es la cosecha.

Si te sientes un viejo arrinconado, tirado, sin valor pues exactamente eso seras, pero si ves dentro de ti cuantas cosas aun quedan por ofrecer entonces sabrás que eres una persona útil independientemente de la edad que puedas tener, sean 50, 70, 100.

No me digas que has perdido tus ilusiones, entonces si es así, acuestate a esperar la muerte y deja de vivir en vida. muere ahora.

Si crees como dicen por ahí que cotorra vieja no aprende a hablar, metete en un claustro donde ni siquiera tengas oportunidad de oír noticias pues si nada puedes aprender en nada puedes ayudar entonces eres nulo, tu vida no vale nada, y ese precio te lo has puesto tu mismo. tal como piensas serás.

De que te valió aprender costura, cocinar, sembrar un árbol, tocar un instrumento. cantar
canciones de cunas, bailar, conocer para que sirven ciertas plantas, si hoy porque tienes unos añitos de mas no te sientes capacitado de enseñarlo a nadie, entonces tu vida no ha valido la pena.

Si opinas que debes echarte en el último rincón del patio con un rosario en mano a contar cuentecitas, te diré que estás perdido ¡hace tiempo falleciste! vete al cardiólogo a comprobar que tu corazón esta latiendo y si aun late, muevete, tienes mucho que hacer, y si no late no amas y si no amas de nada sobran los que te rodean y te dan cariño, vete lejos entrate en un hueco y ahí espera hasta que mueras, quien no sabe ni quiere amar no sabe ni quiere vivir, sin amor es difícil.
Si crees que por esos añitos simples que son de bendición tenerlos vas a morir pronto sigues estando de mas pues el día de tu muerte solo Dios lo conoce por tanto, vive, ríe, goza mucho y se feliz hoy. NO DESPERDICIES EL DÍA DE HOY, haz planes, pues nada te debe detener. Mientras estés con vida tienes las oportunidades que tu te permitas darte. Es tu decisión.

Si vives añorando el tiempo que pasó y no haces lo necesario para vivir el presente, te embromaste, pues el día de ayer jamás regresará. Haz lindo el de hoy, que es el que estás viviendo, lo pasado... pasado como dice una canción.

Cambia tu plumaje como el águila sube alto y baja lleno de fuerzas para continuar con energía hasta el fin, nadie debe tirar las armas antes de concluir la batalla .

Observa el lindo amanecer que Dios te regala y así veras que hay esperanza, no debes perder tus ilusiones, jamas, solo los muertos no tienen planes terrenales.

Tu cuerpo podrá estar lento y tus pies caminando algo pesado pero tu espíritu vive, no mueras antes Las cosas van en orden TU cuerpo no debe morir a destiempo. Hay ancianos que mientras mas viejos mas hermosos se ven pues sus rostros tan llenos de gozo y ternura reflejan dulzura y eso les embellece y les hace lucir esbeltos, esplendorosos e inigualables mas bellos que cuando jóvenes.
Deja que el almanaque siga su curso pero que no detenga tu existencia, que tu espíritu no se desvanezca, celebra tu cumple año, con tus lindas canas, con tus lindas arrugas, con tu espalda encorvada y paso lento, pero con un espíritu alegre, fogoso y vivo. Joven en la manera de ver las cosas y de enfrentarlas. De esa forma tu cuerpo sera viejo pero tu espíritu poseerá el elixir de la juventud, inténtalo y verás


autora LIC. RAQUEL DEMORIZI L.

NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA

domingo, 24 de agosto de 2008

El Verdadero Destete en la Vejez

viejito  solitario
Todos llegamos a una edad en la cual el destete ocurre de manera natural. Cuando hablamos de un bebé y el destete, hablamos del paso a la complementación con otros alimentos el cual debe ser gradual. No es mas que el mecanismo por el que el niño lleva a cabo la transición de una dieta a base de leche materna hacia una dieta variada y esto se debe a que ya esa alimentación no es suficiente y necesita obtener otros nutrientes que se encuentran en gran variedad de alimentos sólidos.

Pero llevemos este destete del bebé, al destete de la fase de adultez a la vejez, traduciéndolo de alimento a emociones y sentimientos, donde debemos incorporar un nuevo ritmo de vida a veces demasiado frágil. No hay una receta a seguir en el proceso de este destete, puesto que varía de un adulto a otro adulto. Puede comenzar en edades mas tempranas de lo esperado o en otras mas tardías... no podemos señalar el momento.

Realmente es momento crítico ¿porque ocultarlo? dependerá de las situaciones de las diferentes familias, de las diferentes disponibilidades personales, de la ocupación, de los hijos, de las circunstancias, de la satisfacción, necesidades y de la sociedad donde vivan. Al igual que con el niño y la alimentación, existen riesgos asociados al destete emocional del adulto.

Es cuándo debemos obligatoriamente -por las diversas razones expuestas- sustituir un hijo por un cuidador, sustituir el hogar por el asilo, la compañía de nuestra pareja por la soledad, la alegría de disfrutar de los nietos por la tristeza de verlos marchar, la sustitución de los muebles por lugares vacíos pues todos están ausentes, la comunicación por el silencio, por no tener quien nos escuche, la fortaleza y el vigor por limitaciones producto de las finanzas, enfermedades o de los años, nuestro vigor aun existente por la juventud que los empleadores prefieren. Todo esto y mas es determinante para la salud física y emocional del envejeciente.

Ahora hay que continuar solo y lento por nuestros propios medios, una vida en otra dimensión, donde a veces hasta como a un niño se nos compara. Muchos adultos mayores han iniciado este destete por cuestiones de trabajo, no nos quieren... stamos muy mayores, según ellos {no productivos}, o por enfermedad, problemas nutricionales, agotamiento físico o estrés. Pues estamos viejos para trabajar en una institución pero en la casa debemos atender a una familia que aun depende de nosotros, para esto si estamos jóvenes aun.

Este destete es difícil, como podrán ver porque es impuesto; en ocasiones por temor a todo esto o por evadirlo deseamos atrasar el momento de sentirnos viejos, luchando contra el tiempo, viejos quizás, pero no acabados.

Pero, no te preocupes. no morirás encontrarás que hay un nuevo tipo de vida y que no es malo. Es muy importante que todos los sucesos en la vida nos lleguen en el momento oportuno. Si lo realizamos prematuramente no estaremos preparados para digerir este paso y sufriremos trastornos con nuestro estado anímico, del sueño, de alimentación, etc. La vejez es etapa de fuerte adaptación emocional y debemos aprender a manejarla adecuadamente ya que de esto dependerá parte de nuestro bienestar, sobre todo el espiritual, el sentirnos bien con nosotros mismos es sumamente importante no importa la edad que tengamos. Lo ideal seria que todo pase cuidadosamente, sin cambios bruscos que puedan atentar contra la seguridad emocional.

A la vejez no entramos de golpe. Lo hacemos poco a poco, lo que sí puede pasar de golpe son algunas circunstancias que no podemos evitar y según las enfrentemos será lo positivo o lo negativo de todo el proceso, NUESTRA ACTITUD es primordial. Al principio todo lo nuevo es difícil, pero tan pronto conozcamos esa nueva textura, no habrá problemas.

Como habremos notado, el destete de lo que amamos, el destete de cambiar todo lo acostumbrado en una larga vida por nuevos ritmos, métodos, reglas, no es tan fácil, pero es realizable, al final siempre todo termina superado, pues el ser humano es algo que se adapta rápido a todos los cambios, siempre recordando que debemos elegir VIVIR.

LIC. RAQUEL DEMORIZI L.


NOTA: SE PERMITE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL , SIEMPRE Y CUANDO SE CITE LA FUENTE Y/O EL NOMBRE DE SU AUTORA